2002
Vista de la video instalación en la exposición Ficções do Invisível en el Armazém 4 de Cais do Porto
Colección del artista, Estados Unidos
Fotografía: Del Re/ Stein
1931
Film
Vista de la exposición
Foto: Del Re/Stein
2009
Metal, pele bovina, espelho
Fotografia: Laura Lima
2009
Metal, pele bovina, espelho
Fotografia: Del Re/Stein
2009
Metal, pele bovina, espelho
Fotografia: Del Re/Stein
Para o projeto Ao redor de 4´33´´,ARNALDO ANTUNES produziu a obra sonora Oráculo. Trata-se de uma grande leitura de um oráculo. É uma grande colagem onde entram textos de filosofia, fotonovela, convites, documentos, textos de reportagem, fragmento de poemas.
Foi realizada uma leitura que vai esfacelando os sentidos conforme o ouvinte vai acompanhando o texto. Como a entonação é a mesma, parece uma única história. Na verdade, é uma seleção de 4 minutos e 33 segundos de uma grande leitura gravada anteriormente pelo artista.
2009
Técnica mista
185x224cm
Cortesia da artista
Ficções do Invisível reúne a artistas que ponen en escena su propia relación -o la de sus sujetos de estudio- con el proceso artístico, y así, al exponerse, exponen crudamente aquellos aspectos de la producción artística que habitualmente quedan borrados o sublimados en la obra terminada: la economía de medios, la construcción de los medios de expresión, la indagación interna, la estructura de los procesos, la relación entre obra y vida privada, las vicisitudes del artista en tanto sujeto social atravesado por determinaciones de edad, género, raza, religión, tradiciones, lenguajes... La exposición explora la relación histórica entre las artes visuales y las artes performáticas desde la experiencia del artista que decide despojarse de toda convención, estructura, código o retórica propia del sistema en el cual su trabajo artístico se inserta. El artista se empeña en desaprender lo aprendido, en regresar a esa oscuridad que fue su punto de partida y medio inicial, y desarrolla un lenguaje no más puro, sino más directo y más pobre (siguiendo al escritor irlandés Samuel Beckett, "me puse a escribir, en francés, con el deseo de empobrecerme aún más. Ese fue el verdadero motivo"). Renuncia, así, al capital técnico y simbólico que la tradición ha acumulado en su aparente beneficio. La exposición se articula entre tres elementos: la figura solitaria del artista, o del sujeto a quien este ha elegido como protagonista de su obra; una puesta en escena, ya sea real o registrada; y el tiempo de la puesta en escena propiamente dicha. En algunos casos -en la obra teatral Breath (Aliento), de Samuel Beckett, en el desfile de Sergio De Loof, y en las obras coreográficas de Jérôme Bel y de Luiz de Abreu en el Theatro São Pedro- los autores activan la escena y el tiempo propios del teatro, del desfile, o de la danza, según sea el caso; en estos trabajos, el cuerpo y/o la voz forman la materia a partir de la cual se desarrolla el arte de componer el tiempo presente. En otros casos, el tiempo de la obra se articula o bien por medio del registro fílmico de la performance, o bien por medio de la temporalidad propia del film -Severa vigilancia de François Bucher y Limite de Mário Peixoto-. Juntos, todos los trabajos exploran la relación y las posibles paradojas y tensiones entre representación y presentación. Si la representación ubica el referente por fuera de la escena donde ella misma tiene lugar, la presentación más bien niega esta posibilidad de traslación a un espacio más allá de la escena, para adquirir su fuerza en lo que allí es. Esta exposición postula una tensión constante entre ambas estrategias, al punto que a veces no son fácilmente identificables. De hecho, nos interesa explorar cómo en algunos casos la escena parece desafiar a su eterna partenaire -la representación- para más bien avocarse al gesto extremadamente simple de presentación del artista en el momento de la enunciación más franca, más allá de modas, convenciones, movimientos o pretensiones. Esta presentación sucede, en esta exposición, ya sea literal (cuando el artista se pone en escena) o metafóricamente (cuando recurre a otro sujeto para la presentación de su discurso o de sus ideas). ¿Qué sucede, entonces, cuando la vida misma irrumpe en la escena -en el escenario del teatro o el marco de un filme- de manera simple, directa, sin artilugios? - Victoria Noorthoorn